
The Greyest Of Blue Skies, el disco de la semana
Esta semana tuve varios de esos días en los que me era casi imposible decidir que disco llevarme; así que ante la duda me decanté por uno de mis favoritos: The Greyest Of Blue Skies, de Finger Eleven; que estuvo almacenado en mi Napa desde el martes, alternando con algún otro disco cada día.
La única forma que se me ocurre de describir este disco es “Amor a primera escucha” (presiento que hoy me desperté cursi). No hay un solo tema que no me encante, y es uno de los pocos discos que puedo escuchar varias veces sin cansarme. Todos los instrumentos (incluyendo la voz) combinan a la perfección, mezclando melodías más dulces con otras más ásperas. La voz de Scott Anderson me produce ese fenómeno que hace que no se parezca a nada que haya escuchado y se parezca a todo al mismo tiempo. Los riffs son de esos que se te pegan como mantequilla de maní al cerebro (sí, como el de “Nothin’ Song“). Incluso el cover de Depeche Mode (“Walking In My Shoes”) está totalmente encajado en el disco.
Todavía tengo la letra de la última canción del disco dando vueltas en mi cabeza desde esta tarde, mientras venía al laburo…
This paralyzing feeling?
Was I left alone? Where have you gone?
Were you somewhere else just sleeping?
If I wait to wake you
I’ll never ask you
Would you take my hand?
In the deepest end
Would you stay and drown in me?
My open eyes see everything
But I’m passing all the days
through a window pane
And as the scene would change
I’d stay the same
This paradise was nothing new
But the paradise gets tired of you
A single conversation
Stole my attention
My open eyes see everything
And you see nothing
And don’t forget it
Lástima que su disco siguiente, “Finger Eleven“, haya sido una total decepción…