Solresol

Jean-François Sudre (1787-1862) fue un músico y compositor francés que se propuso inventar un idioma internacional, diferente a cualquiera de los existentes (y, por ende, “neutral”) pero partiendo de una base comprensible por cualquiera. Por eso, en 1827 comenzó a trabajar en Solresol, un idioma basado en las siete notas musicales.

  • Las palabras de Solresol están formadas por las sílabas “do”, “re”, “mi”, “fa”, “sol”, “la” y “si”.
  • El idioma tiene un total de 2.660 palabras: 7 palabras de una sílaba, 49 de dos sílabas, 336 de tres sílabas y 2.268 de cuatro sílabas.
  • No existen los sinónimos.
  • Las palabras se agrupan de forma temática según la primera sílaba o nota.
  • Las negaciones o antónimos se obtienen invirtiendo el orden de las sílabas de cualquier palabra.
  • Las sílabas pueden ser representadas de tantas formas como las notas musicales, por ejemplo:
    • Como notas de forma abreviada (D, R, M, F, So, L, S)
    • Con números del 1 al 7
    • Como notas en un pentagrama
    • Utilizando los siete colores del arcoiris
    • Con un alfabeto estenográfico

Como ejemplo, éstas son las palabras de Solresol compuestas de una sílaba:

Do
no
Re
y
Mi
o
Fa
a
Sol
si (condicional)
La
el, la
Si
sí (afirmación)

Más allá de la originalidad de la idea y de lo curioso que puede ser que cualquier diálogo se convierta en una canción, una de las grandes ventajas del idioma es que puede ser oral o escrito; hablado, cantado, tocado en un instrumento, anotado con números, representado con colores, con lenguaje de signos, anotado en una partitura…

A pesar de generar cierto interés a mediados del siglo XIX, el Solresol es difícil de aprender, por lo que su popularidad se fue extinguiendo con el tiempo.